Durante buena parte del siglo XX, España poseyó algunas de las mejores fábricas textiles y de hilatura del mundo, capaces de competir en calidad con los mejores paños.
Hemos recorrido almacenes para rescatar del olvido las últimas partidas de telas con las que confeccionar la primera colección.
Ha sido un largo proceso de búsqueda que hemos clasificado y documentado como forma de rendir homenaje a todo este patrimonio industrial -hoy desaparecido, en otro tiempo esplendoroso- que tuvo nuestro país.